"Sólo sé que no sé nada de tu vida,
sólo me colgué una vez en el pasado.
Presenté mis credenciales a tu risa,
y me clavaste una lanza en el costado.
Creo que no te dejé jugar con fuego,
sólo nos dijimos cosas al oído.
Y si un día te encontrase una mañana,
será posible,
será dormido..."
(ULTIMO CAPÍTULO 1º TEMPORADA)
Parece que el miedo ha conquistado mis ojos negros, diría una canción muy antigua de Miguel Bosé. Esas letras latinas que sonaban en la radio mientras crecía, cuando no tenía idea de lo que en estos momentos estaría pasando. Quizás Bosé tenía tanta razón como Los Rodríguez, a quienes cito esta noche por encargo de Lorena, quien me prestó la letra de esta canción para situarme en lo que está sucediéndome; pues en la vida estamos constantemente identificándonos con las cosas que nos rodean. Recuerdo la primera vez que llegué al departamento donde vivo en Santiago, el olor del pasillo me recordó la primera vez que fui a esa ciudad, cuando mis tíos vivían en Huérfanos con Riquelme, lugar que paradójicamente está en frente de donde vive José Luis.
El miedo existe, está a la vuelta de la esquina, muchas veces se nos opone, nos limita, nos elimina. El miedo no tiene olor ni sabor, pero está en todos ellos. El miedo de estar o irse, de jugárselas a pesar de todo… los miedos otorgados, porque todos tienen una historia con nosotros. Si hoy tengo miedo, es porque algo lo provocó anteriormente, y a pesar que lo creía superado, esta vez ha vuelto a rondarme. Es cierto, alguna vez me enamoré, y me encantaría que volviera a suceder, no por ello me enamoraré, no ahora, no es el momento, he pensado en esto por horas, he decidido que sea, tal como debe ser, sin oponerme ni esforzarme, tal como la primera vez. En eso, cuando el suspiro ha dejado el latir del todo, suena el celular, y una voz de miedo me habla, me dice que todo está bien, pero es por mí que quiere contarme, que no es su estilo (le creo) pero soy su amigo y esta es su forma de protegerme. Ahora, después de colgar, el tema no es si José Luis estaba o no con otro, si están saliendo o si se conocían antes de mi, si la verdad es que sólo las mentiras existen, y que con ellas convocamos todo. El asunto es más allá y no es mi intención explicarme la vida a través de esto. Hay historias que se tejen en base a equívocos, hay castillos que se construyen sobre el aire, hay pasiones que se consuman con sólo una mirada, hay personas que pueden volver, otras que se pueden perder, son también posibilidades.
A una semana de venirme de Santiago con José Luis hablamos sólo una vez, no he sabido más... Entonces creo en lo que dice Lorena, uno no puede pedir más de lo que está sucediéndonos; más aún si esto fue conversado así en su momento. Obligarse, sería tan absurdo como pololear después de la primera cita… cuando pasa esto (y en mi caso: postrado en cama), no hay mucho que hacer. Mientras tanto recuerdo cuántas veces. Los porrazos, las heridas, las historias ajenas, los cuerpos perdidos, las memorias olvidadas y los pasajes que intentamos superar como dignos héroes de nuestro simbólico esfuerzo por compartir nuestras vidas. Del todo, siempre queda algo, por más que queramos evadir ciertos lugares para no ser encontrados, por más que eliminemos de msn o cambiemos de número del celular; siempre que da algo para no olvidar. Esta vez es simple, no debo olvidar que he crecido y que la pena no es la misma, que el que cruza el río no se moja y que al fin de cuentas sólo uno puede enfrentar sus propios miedos.
Al fin y al cabo, lo mejor es poder seguir. Por eso conectaré mi nuevo ipod y me iré a la cama a seguir con el reposo. Porque esta historia y su final no la sé, me la contaron, y a veces pienso que ni siquiera es mía. Se me ocurre que lo que vendrá... es una canción que aún no encuentro.
1 comentario:
esta historia no puede ser tuya si no estas ahi para protagonizarla y en estos momentos estas demasiado lejos para ello, las versiones de terceras personas pueden ser bien intensionadas pero nunca seran mas certeras que tus propias versiones de las cosas, asi que armate de pasciencia, fuerza y animo ....y ocupate de lo que ahora es lo mas importante: mejorate pronto para poder volver de protagonista, si no te ofrecen el papel principal, en cuanto a emociones nunca cometas el error de aceptar un rol secundario..eres demasiado para tan poco.
un beso enorme
Ktrala...la exiliada del sur
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