martes, 15 de mayo de 2007

track nº 3 / LENTO / julieta venegas

Se delicado y espera
Dame tiempo para darte
Todo lo que tengo



Una buena cita puede traducirse a lo siguiente: Viernes por la noche, haciendo hora para no llegar tan puntual, Baires y Blondie snack bar, buena conversación, dos cócteles, una mirada buscando la otra, un roce de manos sobre la barra del bar.. Bien. A sus 31 años se ve mucho más joven, le digo que me encantaría llegar a su edad tal cual como está, a penas las palabras salen de mi boca quiero hundirme porque no se de su conformidad al respecto. Eso de la torpeza es mi herramienta de doble filo a la hora de la cita, una desgracia con gracia. No se si lo estoy haciendo bien, pienso en todo y los cálculos que hacía en la tarde para parecerle simpático e inteligente se me van por la borda. Unos tragos más y me olvido de todo. Que fluya. Me entrego. En eso comienzo a ser yo mismo, ¿o siempre lo he sido? Quiero reírme y lo hago, no temo en decirle un par de frivolidades, total esta noche la terminaremos escuchando a Paloma San Basilio, café a media noche luz de velas incluido, y tras la despedida con un beso de “nos vemos pronto” tocándome el rostro con sus manos antes de subirme al taxi, me voy en él pensando que ahora que estoy solo otra vez, me volvió el frío al cuerpo…

Un fin de semana fatal puede traducirse de la siguiente forma: Después de una buena cita, de esas que ya no esperabas porque creías extinguidas, amaneces con el celular en la mano viendo si ha llamado. Por sorpresa nada, por sorpresa quizás sólo soñaba. Por eso en este caso decidí hacer cualquier cosa, pero hacer algo. Partiendo por tomar el desayuno con Claudio y Alex en mi dormitorio contándoles pormenores, y terminando la tarde con una llamada que me decía que esta noche no nos veríamos. El comienzo del odio personal. ¿Qué acaso no estaba bien solo? ¿No te basta ya con la demostración de una noche? Se me olvidaba el gran detalle, el error que siempre he cometido, eso de ir tan rápido…

Un comienzo de semana desgraciadamente fatal puede traducirse a lo siguiente: La persona que propició la excelente cita del viernes amanece accidentada el domingo y no puede moverse; ha perdido sus documentos y yo no puedo hacer nada al respecto más que lamentarlo y acompañarlo. En casa está lo de preparar el trabajo de la semana, y acomodarse a todo esto que está pasando. Es verdad que la mayoría de las veces termino alterando el proceso por lo cual nunca llego al producto, las relaciones se me escapan de las manos o mis manos hacen que las relaciones se me escapen. Anyway. El celular suena tarde mal y nunca y decido llamar, me entero de cómo está y vuelvo a lo mio. Me acuerdo de que tengo que acostumbrarme al frío, ya estamos en época. Mañana veré si lo llamo, o veré mi celular si suena. Algo me dice que el karma esta rompiéndose, esta vez hay que ejercitar el aprendizaje. Vamos lento, lento por las piedras diría mi abuela.

1 comentario:

Anónimo dijo...

sin saber que es tuyo...
al leer me doi cuenta que eres tu...
y que apesar de todo...
aun no sabes caminar despacio.

a hacer caso a la abuelita.

seria una excelente opcion.

conce esta helado.
creo somos dos los que nos tenemos que dar cuenta que comienza el periodo del frio.

las hojas de tonos sepia comienzan a disminuir en cantidad ya.


besos.


te recuerdo.

Vicente
i la
Mam:::::